lunes, 22 de noviembre de 2010

Así Hablaba Perón y la vuelta de obligado (extracto libro de Eugenio Rom)


Se presenta la intervención de Francia e Inglaterra, como una "mediación".
El pretexto será el conflicto interno uruguayo y la ayuda que presta Rosas a los partidarios de Oribe.
La "escuadra conjunta" llega a Buenos Aires. Inmediatamente exige el retiro de la escuadra de Brown de Montevideo. Así también de las tropas argentinas auxiliares de Oribe. Dan 10 días de plazo.
Arana, Ministro de Rosas, actuando por orden de éste, rechaza el "ultimatum".
Rosas hace publicar el "ultimatum" en los diarios de Buenos Aires, conjuntamente con toda la documentación, en su poder, sobre la intervención de los "unitarios" en la "Reunion diplomática de mediación" celebrada en París. Pone en descubierto las maniobras de Francia, Inglaterra y Brasil.
Los que peor quedan, son indudablemente los exiliados unitarios de Montevideo, Sarmiento exiliado en Chile, propone a las autoridades de ese país "quedarse
" con "toda la patagonia" argentina.

La escuadra anglo-francesa, se apodera de la escuadra argentina y desembarca la infantería de marina en Montevideo, para "protegerla". Gran alegría de los unitarios.
El país argentino entero, gobernadores, caudillos, generales, legislaturas, etc, envían notas de apoyo, al gobierno nacional.
El general Rosas moviliza a todo el país para defender el honor argentino y la Independencia Nacional. Rompe relaciones con Francia e Inglaterra. Brasil todavía no ha mostrado las uñas.

La escuadra enemiga bloquea el puerto de Buenos Aires y ríos navegables. Remonta el Paraná y el Uruguay, saqueando y matando. Aplausos de los unitarios de Montevideo. Varios de ellos se han embarcado en la misma en calidad de "asesores". Pagos , por supuesto.

Rosas trata de cerrarles el paso en un recodo del Paraná. Con fuerzas terrestres y de artillería. Refuerza las defensas de la Vuelta de Obligado.
Pone las tropas al mando del general Mansilla, que es su cuñado y hombre de confianza. Flamea en ambas riberas del río, la bandera azul y blanca.
Ataca la escuadra enemiga. La resistencia es heroica, pero se está en neta inferioridad de fuego. Al cabo de varias horas de bombardeo, desembarca la infantería anglo-francesa y se combate cuerpo a cuerpo. Dos horas mas de lucha y los argentinos se retiran dejando 650 bajas.

Sin embargo "Obligado", fue el principio del fin de la intervención. A partir de allí todo buque enemigo debió navegar con escolta militar. A pesar de eso, igualmente era atacado. Con lo que fuere, cañones, balas, fuego, piedras.
Cada viaje era un infierno. Se dieron cuenta que tendrían que pelear metro a metro, y no estaban en condiciones militares para eso.
El general San Martín, envió una nueva carta a Rosas desde Francia. Ofrecía nuevamente sus servicios "para lo que fuese" y terminaba diciendo "su lucha es de tanta trascendencia, como la de nuestra emancipación de España".

...

Pero en Europa la cosa no da para más. La opinión pública presiona y se decide negociar la paz. A tal efecto se envían nuevos Embajadores al Río de la Plata.
La negociación es larga, porque Rosas se muestra irreductible. Sostiene que Francia e Inglaterra deben retirarse, devolver todo lo que han tomado y desagraviar al Pabellón Argentino.
La negociación entra en un callejón sin salida. Las potencias extranjeras consideran que no pueden hacer ese papelón ante el mundo.
Pero Rosas puede esperar. Y espera. En esos momentos todo el país esta en orden. No queda ninguna tropa unitaria operando en el interior, y no tiene ningún conflicto fronterizo.

Cansada de seguir en este asunto, Inglaterra, por su cuenta, decide levantar el bloqueo y allanarse en las negociaciones de paz.
No así Francia, que inicia sus contactos con el Brasil para una acción conjunta. En eso están cuando en París estalla una revolución y se instala la República. 1848. El panorama cambia completamente. El jefe de la escuadra, por las dudas, y por su cuenta, levanta el bloqueo.
...
Mientras tanto, las potencias negocian la paz con Rosas. El sigue "en sus trece": devolución de todo y desagravio a la Bandera. Tanto Francia como Inglaterra, reciben el mismo trato. Respetuoso pero irreductible, por parte del jefe de la Confederación Argentina.
Finalmente en 1849, se firman los tratados de paz, en las condiciones que exige nuestro País.

Cumpliendo el mismo, se levanta también a las tropas europeas que están en Montevideo y las dos escuadras se retiran.
Es el triunfo total de la política de soberanía argentina.
Suenen los cañonazos de las escuadras antes de partir, en desagravio a la bandera azul y blanca de nuestra patria. Las escuadras que parten, son nada más, que las de las dos naciones más poderosas de la tierra.

Las noticias llegan a Francia, justo a tiempo para alegrar los últimos días del general San Martín. Muere en 1850.

Así hablaba Perón...

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